El equipo de investigación coordinador Arquitectura, Ciudad y Cultura ha trabajado durante más de diez años en la conceptualización y abstracción de la fragilidad urbana, identificando formas de representación y ocupación posibles del espacio desde su dimensión emocional, relacional y material. Con el objetivo de seguir investigando el concepto de fragilidad se propone el proyecto Barcelona Ciudad Frágil, una exploración de la condición de fragilidad urbana durante la pandemia COVID- 19, asociando la dimensión espacial de la ciudad con el impacto de realidades sociales menos visibles pero que pueden ser determinantes para la ciudad del futuro.


El objetivo principal es generar una cartografía de la ciudad frágil, un mapeo alternativo de la afectación de la pandemia en la ciudad de Barcelona que se pueda superponer al mapa de la ciudad convencional y que permita comparar ambas imágenes. El proyecto pretende descubrir y hacer visible la espacialidad oculta de la ciudad durante el periodo del primer estado de alarma, y para hacerlo propone la construcción de un mapeo que muestre los acontecimientos y las prácticas del espacio que no transmite la estadística, que represente los espacios vulnerados especialmente vinculados a la marginalidad y a la fragilidad de la vida, y que reconsidere los espacios ya reconocidos como lugares más complejos donde las vivencias se desarrollan de maneras imprevisibles, marcando la conciencia y la memoria del espacio y del imaginario privado y compartido. A su vez, el proyecto explora los espacios de la fragilidad reconociendo realidades que no siempre representan experiencias negativas, sino que tienen poder para crear sentido y transformar el ámbito urbano, prácticas espaciales creativas, y poéticas transformadoras que las representamos como acontecimientos efímeros pero a la vez, como ejercicio de resiliencia y resistencia.


Para complementar la cartografía generada a partir de la caracterización de datos científicos y cuantitativas, el proyecto representa experiencias desde la investigación social cualitativa, grabando casos singulares de las situaciones observadas a partir de testigos, imágenes, fotografías y análisis gráfico de los espacios estudiados. En resumen, se trata de mostrar en primer término y colocar dentro del espacio la fragilidad más oculta, elaborando así respondidas para conocer mejor la posible incidencia de los espacios de estas realidades que ahora se consideran secundarias.


Para llevarlo a cabo, el proyecto forma un equipo interdisciplinario con otros grupos de investigación y una serie de colaboradores expertos externos. El análisis del espacio como objeto de reconocimiento de la fragilidad urbana se concreta desde tres ámbitos de trabajo o de afectación: primero, los espacios de cura, espacios de muerte y luto, espacios de soledad y experiencias de miedo; segundo, los espacios de sociabilidad y creatividad; y tercero, los espacios de vínculo con el medio natural y paisajístico. Metodológicamente el proyecto se estructura en las fases de conceptualización previa, caracterización de la fragilidad a partir de indicadores, registros vivenciales, concreción a espacios desde diferentes escalas, análisis de resultados, discusión, propuestas de actuación, impacto/retorno y evaluación.


Como resultados esperados, el proyecto materializa esta cartografía en una herramienta digital en formato web-documental como canal de difusión y repositorio tanto del proceso como de las propuestas. A su vez, se genera un informe de propuestas y medidas preventivas que desde la arquitectura y el urbanismo identifica líneas de actuación generales, sectoriales y específicas por los espacios más vulnerados por las fragilidades detectadas.


A nivel de impacto y capacidad transformadora, el proyecto prevé una fuerte colaboración con una serie de instituciones locales que trabajan objetivos afines. Por eso, el conocimiento generado se prevé analizar, discutir y devolver con los principales actores implicados: instituciones colaboradoras y ciudadanía organizada con los ámbitos de trabajo así como entorno académico y científico. La red internacional consolidada permitirá impulsar una discusión y también devolución desde una escala global, pertinente y de acuerdo con la naturaleza de la pandemia.